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La Sonrisa Nórdica de Tibet

Hoy os contamos la historia de cómo Tibet volvió a sonreir. A pesar de los problemas de alergias con historiadetunordicoun hijo de la familia, su adopción fue posible. ¿Queréis saber cómo lo consiguieron y las dificultades que atravesaron, y cómo las superaron??? Pues no os perdáis esta maravillosa y mágica historia de amor a primera vista, os dejamos aquí La Sonrisa Nórdica de Tibet.
Muchísimas gracias a Silvia y a Rául.

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Entrevista >>>

 – ¿Por qué te decidiste a adoptar?
sentimos un vínculo inexplicable al ver su foto en facebook. Después de 15 días pensando en la responsabilidad que suponía hacerse cargo de un ser vivo, nos decidimos a darle un lugar en nuestras vidas y en nuestro hogar siendo conscientes de lo que hacíamos pero guiados por el corazón.

– ¿Qué significa para ti “adoptar”?
Pues adoptar creo que sólo puede tener un significado, adoptar. Como cuando adoptas un hijo, para siempre. En las buenas y en las no tan buenas. Para siempre y con amor.

– ¿Buscabas un nórdico?
No buscábamos un nórdico ni un perro ni un gato ni nada. Tibet nos encontró!

– ¿Conocías esta raza o habías tenido nórdicos antes?
No hemos tenido perros antes en nuestra casa, pero sí hemos convivido con perros pequeños en casa de nuestros padres. Yo, Silvia, no conocía bien la raza de los nórdicos, sólo recuerdo haber visto algún que otro hunsky muy de vez en cuando con los ojos azules y parecérseme a un lobo. Los veía muy bonitos pero nunca imaginé tener uno.

– ¿Crees que un nórdico es diferente a otras razas?
Raúl: Pienso que sí, son perros de personalidad propia que además crean una conexión especial con las personas con las que conviven. Parecen viejos sabios, perros que guardan mucha sabiduría y con Tibet tenemos esa sensación.

Silvia: No soy una entendida en el tema de las razas pero yo a Tibet no le veo como cualquier otro perro, sin desmerecer a ninguno, porque todos son seres vivos con los mismos derechos. No puedo hablar de la raza en general porque no he conocido a más nórdicos, pero sí os puedo decir cómo es Tibet por este año y medio que lleva con nosotros y eso quizás os explique el ¿Por qué? resulta diferente.  Tengo claro que una persona es una persona y un perro es un perro, pero Tibet a veces parece una persona y otras veces nos supera en su comportamiento. Es muy cariñoso y a la vez independiente. Él tiene su propia personalidad. Es inteligente y compartimos mucho juntos. Al principio no sabíamos cómo actuar, éramos muy novatos, leíamos, preguntábamos…pero quien realmente nos enseñó a hacer las cosas, fue Tibet. Y poco a poco hemos ido interactuando con él y aprendiendo su lenguaje. Sobre todo Raúl ha sido quien mejor lo ha ido comprendiendo porque ha podido pasar más tiempo con él. En cuanto a superarnos como personas en su comportamiento, lo digo porque nos ama tal y como somos. No nos exige nada y nos lo da todo. Hagamos lo que hagamos siempre está ahí para recibirnos tan alegre que nos contagia aunque tuviéramos un mal día. Sabe darnos espacio y sabe cuándo necesitamos tenerle cerquita, es ese amigo incondicional que siempre está ahí….él se entrega, nos acompaña, nos escucha, nos da cariño y lo más importante, nos hace reír, hasta en los peores momentos……

– ¿Cómo encontraste a Tibet?
Raúl encontró una foto suya en facebook en la que sólo mostraba su cara y me la enseñó, como en otras ocasiones a otros, pero esta vez sentí algo que no había sentido nunca y le dije que le teníamos que ir a buscar.

– ¿Dónde le viste?
Fuimos a verle un sábado al Albergue Bañaderos. Cuando le encontramos en el albergue ni parecía el que es ahora. Estaba muy triste, a penas se movía y tenía la mirada perdida. Estaba echado junto a las rejas. Después de 8 meses allí, creo que ya daba por perdido que alguien le eligiera. Yo le hablaba y él a veces giraba su cara y me miraba sin mucho interés y seguía echado. Estuve mirándole y sentada junto a él como una hora, el albergue cerraba y no quería irme sin haberle acariciado pero no sabía cómo reaccionaría…me puse en pie, le dije que quería tocarle, que no quería irme sin tocarle…entonces él se puso en pie, levantó una patita tocando la reja y luego pasó su cara de perfil por las rejas….sí, sí, eso hizo, impresionante! eso nos hizo saber que nos daba permiso para tocarle. Empezamos a acariciarle poco a poco y le encantaba, entonces no quería que dejáramos de hacerlo. Buscaba nuestras manos y se tumbaba hacia arriba para que le acariciáramos la barriguita…..nunca podremos olvidarlo

– ¿Fue complicado el proceso de adopción?
En principio no. Nos dijeron que teníamos que volver otro día para que la veterinaria le pusiera todas las vacunas antes de llevárnoslo. 60€ para costear las vacunas y DNI. Nos preguntaron que si en el caso de que tuviera la filaria también nos lo llevaríamos y que sería a condición de que pagáramos el tratamiento que dependía del peso de Tibet, y que la mayoría de los perros superaban el tratamiento, pero había otros que no. En cuanto a esta cuestión que nos pilló de sorpresa os diré lo mismo que les dijimos a ellos entonces “Hemos venido a buscar a Tibet y nos llevaremos a Tibet con todas las consecuencias”.  Y os pregunto ahora: ¿O no es lo que haríamos en caso de que fuera nuestro hijo? Pues eso hicimos. Y no os penséis que estábamos económicamente bien.  Muy al contrario, no teníamos para pagar ese tratamiento, pero esa es otra historia. Si fuera mi hijo, también lo hubiera conseguido de debajo de las piedras, honradamente, por supuesto.

Pues sí, lo escribo con conocimiento de causa, ya que Tibet dio positivo en la prueba de filaria. Le pusieron las vacunas reglamentarias y teníamos que darle antibióticos durante un mes antes de ponerle el tratamiento de filaria que por pesar 28 kg nos costaría unos 90€. Bueno, teníamos un mes para conseguir ese dinero. Un mes más tarde, llevamos a Tibet para su tratamiento de filaria. Vaya! Había subido de peso jajajjajaj! Claro, la buena vida jajajjaja! así que 30€ más. Mente positiva, todo saldrá bien, y así fue. Le pusimos el tratamiento, le tuvimos de reposo unos días y después poco a poco vimos como fue recuperándose y fue toda una alegría!

– ¿Por qué Tibet?
Creo que esto ha quedado respondido en preguntas anteriores, fue algo inexplicable que sentí al ver su mirada en la foto de facebook y ¿qué te hizo decidirte? Pues me hizo decidirme el sentimiento tan fuerte que tenía de que tenía que ir a buscarle.

– ¿Tuvo muchos problemas de adaptación?
Él nos puso las cosas muy fáciles. Hubo pequeños inconvenientes que se fueron subsanando solos.

– ¿Cuáles y qué soluciones tomaste?
Al principio hacía sus necesidades en casa aunque salíamos con él dos o tres veces al día. Generalmente lo hacía cuando dormíamos así que no lo cogíamos in fraganti para corregirle. Aún así señalábamos lo que había hecho y le decíamos que no en voz suave pero contundente. Él es muy inteligente, sabía que eso no se hacía, él mismo agachaba las orejas y miraba al suelo cuando lo había hecho sin que aún lo hubiéramos descubierto. Teníamos en cuenta que había estado 8 meses en el albergue donde suponemos que hacía las heces cuando le apetecía o que era una forma de marcar el territorio, la cuestión es que poco a poco dejó de hacerlo. En unas dos semanas ya hacía todo en la calle.  Otra de las cosas con las que tuvimos que lidiar era con la correa que utilizar con él, cómo llevarle y cuándo poder soltarle. Probamos con diferentes correas hasta que dimos con una que se adaptaba a sus necesidades y las nuestras. Es un perro de tiro y le encanta tirar. Sabe no hacerlo o deja de hacerlo cuando lleva mucho tiempo caminando, pero de lo contrario, pues tira un poquito, así que conseguimos una correa que se le pasa por el morro y es genial porque tira menos y le dirigimos mejor. En cuanto a lo de soltarle no sabíamos cuándo podríamos hacerlo, no sabíamos si saldría corriendo….pero un día, habiendo pasado más o menos 3 meses, estábamos caminando por un barranco donde no había peligros y Raúl le soltó. Sintió que era el momento, lo hizo y Tibet estuvo a la altura una vez más! Ohhhhhh! Qué bonito fue verle correr libre y al mismo tiempo obedecía cuando le llamábamos…..increíble! No quiere decir que esta sea la manera de hacerlo ni que siempre vaya a haber la misma respuesta. Yo hablo desde nuestra única experiencia. Para cualquier otro puede parecerle una tontería pero para nosotros significaba mucho darle esa libertad de la que estuvo privado tanto tiempo.

Por otra parte, los perros no son los únicos que tienen que adaptarse, sino también nosotros a ellos y eso es casi más importante. Ellos se adaptan con mayor facilidad, somos nosotros los que a veces nos cuesta cambiar ciertas costumbres o maneras de actuar con respecto a ellos. Tenemos mucho que aprender pero yo animo a todo el mundo a hacerlo, pues nada es fácil ni difícil, todo es cuestión de práctica.

Otra de las cuestiones a las que nos tuvimos que enfrentar y la más complicada fue la alergia que se produjo en mi hijo. En principio y con rapidez sufrió un brote fuerte de alergia por lo que tuvo que ser atendido en urgencias y esta situación nos sobrepasó. Por un lado la salud de tu hijo y por la otra, Tibet. Recuerdo que era viernes y no sabía qué hacer ni tenía opciones de dejar a mi hijo con nadie ni a Tibet tampoco y los tenía que mantener separados de momento. Lo único que se me ocurrió es volver a llevarle al albergue para ese fin de semana poder pensar y encontrar la mejor solución.  Al menos el albergue ya era un sitio que conocía. Seguro que no era la mejor opción, pero fue la única que fui capaz de encontrar en ese momento de desesperación. Y como todos somos humanos, cometemos errores, tal vez no tendría que haberlo llevado de nuevo allí, desde luego que nos hubiéramos ahorrado mucho dolor y lágrimas, pero eso también nos hizo ver lo mucho que se había hecho querer en tan solo dos días que llevaba en casa. Eso fue muy doloroso para todos. No quiero explicar el drama que fue, tan solo diré que lloramos y mucho los tres, al decir verdad es que no paramos de llorar todo el fin de semana, con la consecuente situación que hacíamos vivir a Tibet. A demás de llorar todo el fin de semana y no poder dormir pensando en él, tratamos de buscar soluciones. El lunes estábamos de vuelta para buscar a Tibet, qué emoción! El corazón por fin nos volvía a latir. Encontramos remedio para mi hijo de momento viviendo unos días en casa de su padre y luego poniéndolo en tratamiento de rescate y tras unas pruebas, vacunación. Para todo hay solución. Ahora convivimos todos juntos sin ningún problema de salud.

Para que os sirva de guía os paso algunos enlaces que me ayudaron a mí en su día…

http://www.seicap.es/alergia_animales.asp
http://www.enbuenasmanos.com/articulos/muestra.asp?art=2234http://www.bebesymas.com/salud-infantil/los-perros-protegen-a-los-ninos-de-las-alergias

– ¿Qué es lo que más te costó enseñarle y cómo?
Que viniera cuando yo le llamaba jaajajajajaj! Porque es muy independiente e inteligente y él lo veía como….ir para nada…..jaajajajjaj! hay que entenderles. Si le llamas para nada, la próxima vez no va ajajajajajaj!. Eso aún nos cuesta un poquito pero tenemos nuestras tácticas. El sonido de una bolsa le hace creer que le vamos a dar alguna golosina de las suyas y viene corriendo ajajajjaj! A demás de eso utilizamos las golosinas para premiarle cuando es obediente.

– ¿Qué es lo que no has conseguido enseñarle todavía? 🙂
Pues no se qué decirte, quizás a no tirar tanto cuando le llevamos de la correa, aunque cada vez tira menos. De resto lo que no ha aprendido, y tampoco queremos un perro de circo, es porque no se lo hemos enseñado. Las cosas esenciales las tiene conseguidas.

– ¿Crees que Tibet es consciente de que fue abandonado?
Creemos que sí.

– ¿Por qué?
Porque es extremadamente cariñoso, respetuoso y entregado. Es muy familiar, le gusta estar con las personas. A demás, hace poco salió Raúl de noche con él y le soltó para que hiciera sus necesidades y le dijo ve, ve! Y dice que Tibet se le quedó mirando como temeroso de que lo fuera a dejar allí, da la sensación de que quizás así lo hicieron con él…

– ¿Crees que hubo un motivo para su abandono?
Nunca hay motivo para un abandono

– ¿O sabes el motivo por el que le abandonaron?
Lo desconocemos. Puesto que el comportamiento de Tibet es ejemplar y se ve acostumbrado a vivir en familia, lo único que se nos ocurre es que el dueño falleciera o enfermara de algo grave pero no es motivo de abandono. Para eso está el albergue a último remedio y antes de eso podemos buscar a  alguien que lo adopte en nuestro lugar.

– ¿Qué es lo que más te gusta de Tibet?
Silvia: Lo que más me gusta de Tibet es su capacidad de amar y la alegría que aporta. Me encanta verle jugar y es impagable el momento en el que no estoy muy bien y viene a llenarme de lametazos (besos) que me hacen reír y sentir mejor.
Raúl: lo que más me gusta de él es su alegría, lo juguetón que es y que tenga personalidad propia

– ¿Y lo que menos?
Raúl: Lo que menos me gusta de él son sus ronquidos jajjajajajaj! Es broma!. Lo que no me gusta mucho es que no le gusten los gatos, a mí sí! y en la zona que vivimos hay muchos, así que siempre tenemos que estar atentos.
Silvia: Que no pueda vivir 1000 años, aunque siempre estará con nosotros, lo se.

– ¿Crees que Tibet puede convivir sin problemas con un niño, o con varios?
Sí, es muy cariñoso y respetuoso con adultos y más con los niños. Tanto en casa como en la calle.

– ¿Crees que Tibet puede convivir sin problemas con otros perros, gatos u otros animales, o con varios?
Bueno, a esta pregunta aún no puedo contestar. Supongo que sí, porque convivió en el albergue 8 meses con más perros en un corral grande. Había unos 15 perros y a él lo mantuvieron con vida por buen comportamiento. Nunca tuvo problemas con ningún perro.  Durante su vida con nosotros no hemos tenido aún la oportunidad de que se relacione libremente con otros perros y no sabemos cómo reaccionaría. Cuando se le acercan con respeto, lo lleva bien, pero si el que viene es un macho dominante….se pone alerta porque él es muy dócil pero también es dominante. Recuerdo que en el albergue él mostraba ser el líder. No es un perro mordedor, ni ladrador, sólo con su mirada intimida al contrario y el otro se aleja. En lo que lleva Tibet con nosotros, ¿habrá pronunciado (y a medias) 5 ladridos? Eso es algo que nos preocupaba al adoptarle porque vivimos en un piso y no queríamos quejas de los vecinos y sin embargo nos ha sorprendido gratamente.
En cuanto a los gatos no se le ve que quiera hacer grandes amistades con ellos. Al principio no podía ni verlos, ahora como es el pan de cada día, los tolera un poquito más. Los ve y mueve la cola, qué querrá decir eso? Se alegra de verles o se los quiere comer? Espero no averiguarlo ajajajajajaj

– ¿Nos puedes contar una anécdota o algo que te sorprendió que hiciera al principio? O después…
Pues me sorprendió que desde que me dieron su correa en el albergue me senté y él se subió sobre mi regazo y me abrazó con sus patas delanteras como si me conociera de toda la vida.
al segundo día de estar en casa yo me había ido a trabajar y Raúl se quedó con él. Le habíamos regalado un hueso grande nada más llegar pero no le había hecho ni caso. El primer día estuvo tranquilo pero como ausente. El segundo día fue hacia Raúl con el hueso en la boca colgándole por un lado y su sonrisa nórdica. Le hacía gracias como para llamar su atención o hacerle ver cómo era él en verdad, porque es muy juguetón…..desde ese momento conquistó su corazón para siempre.

– ¿Volverías a adoptar?
Por supuesto

– Cuéntanos lo que quieras de Tibet, piropéale! 🙂
Raúl: Tibet es un perro cósmico, con personalidad propia, un guaperas total ajajajajaj! Tibet es maravilloso, único, casi humano, cósmico, está en sus dientes el hilo que sujeta a miles de estrellas…

Silvia: Idem…

Gracias a Patry especialmente por todo su apoyo desde el principio y por su labor de cada día. Un fuerte abrazo!

– Mándanos una foto de su sonrisa nórdica 😉
Imposible poner sólo una foto de esta maravillosa y mágica historia… Gracias a Silvia y a Rául por compartir esta historia, y por dar estos consejos para gente que pueda tener problemas también con alergias. Muchísimas gracias por esta preciosa historia.


3 comentarios

  1. Claudia.

    ME ENCANTO , ME EMOCIONE MUCHO CON ESTA HISTORIA, ME ENCANTAN LOS ANIMALES EN ESPECIAL LOS PERROS, CON TODO EL AMOR QUE DAN ….SLDS. CLAUDIA.

    1. La Sonrisa Nórdica

      Muchas gracias Claudia 🙂
      Todas las historias son únicas, muy bonitas y emocionantes, aquí tienes más 😉
      http://lasonrisanordica.wordpress.com/category/entrevistas/

      Un saludo

  2. AMELIA

    una historia muy bonita,y entrañable….gracias a Silvia y Raul por su generisidad

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