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Por Nuestros Amigos: Hay que respetarlos

pornuestrosamigosHe encontrado esta página por casualidad y no se si llevo ya como una hora llorando con vuestros relatos. En mi caso quiero escribir para dar las gracias a mi madre (que es mi ángel) por enseñarme desde pequeña que los animales son seres a los que debemos de querer y respetar y por tener ahora mismo todo el amor que puedo necesitar.

Todo empezó un 17 de Junio de este año. Mi madre decidió regalarme un perro debido a mi reciente separación para hacerme compañía. Esa misma tarde fuimos a una tienda que hay en Madrid que prefiero no nombrarla, ya que son bajo mi punto de vista unos traficantes de animales. Se que hay un montón de animales en las protectoras esperando a que los adopten, pero también puedo asegurar que los animales que están en las tiendas tampoco suelen tener un camino de rosas.

En mi caso escogimos a Aron, no porque me hiciera monerías delante del cristal, ni le viera el más juguetón, sino por la tristeza que vi en sus ojitos. Estaba en una jaula de cristal pequeñísima junto con otro cachorro igual que él, pero a diferencia del resto de cachorros, Aron estaba atrás en la esquina triste, apagado y muy quieto, no hacía más que llorar. Sentí la necesidad de sacarlo de allí, porque estaba claro que algo no iba bien. En esta tienda me dijeron que para poderme acoger a la garantía tenía que hacer las revisiones allí. Llegamos a casa y Aron seguía tristón y llorando, supuse que tambien podía ser por el cambio, pero nada más dejarlo en el suelo de la cocina hizo sus necesidades y no eran normales, rápidamente llame a la tienda y me dijeron que eran los nervios, que le diera pollo cocido y lo dejara sólo toda la noche en la cocina. Como yo no entendía en exceso, les hice caso, pero a mitad de la noche no pude más y lo lleve conmigo a la habitación. Al día siguiente, mi pequeño seguía igual e incluso ya pasamos a los vómitos. Volví a llamar a la tienda como tres veces y ya empezarón a mosquearme cuando el dueño de la tienda no me dejaba hablar con la veterinaria y me estaba dando a entender que si algo le pasaba iba a ser culpa mia. No puede más, ni garantía ni nada, antes es la salud de mi pequeño.

Cogí a Aron y lo lleve a una clínica veterinaria. Lo primero que me preguntarón era donde lo había comprado y al decirles donde, pusieron una cara de preocupación que me asustó. Me comentaron que no había sido el primer cachorro que llevaban de esta tienda y que algunos se les habían muerto a la semana porque los traian del Este de Europa y en muy malas condiciones. Lo primero fue hacerle la prueba de la parbovirus, gracias a dios dio negativo pero mi cachorro tenía un montón de parasitos, no lo habían desparasitado y eso le estaba afectando al aparato digestivo, tampoco lo habían vacunado con lo cual tenía altos indices de contraer ciertas enfermedades, tenía una fuerte otitis a consecuencia de una infección no curada, además para el tiempo que tenía estaba por debajo del peso como medio kilo. Gracias a dios entre el veterinario y los cuidados, lo sacamos adelante.

Todavía hay veces que tiene problemas digestivos y de oido, debido a lo mal que estaba cuando le compramos, pero gracias a dios, hoy en día es un perro sano. Lo que si tengo claro es que es lo que más quiero, aunque hace sus trastadas como cualquier animal, es tan mimoso y cariñoso, que tiene todo mi amor. Además con él he aprendido de que eso que dicen que hay que enseñarlos con mano firme es mentira. Nadie de mi familia le ha puesto nunca la mano encima porque haya hecho algo incorrecto, se le ha regañado y punto, y aunque algunas cosas hay que repetirselas varias veces, lo acaba entendiendo.

Sólo quiero decir a todo aquel que quiera adquirir un animal, da igual donde lo coja, lo que tiene que tener claro es que es un ser vivo para muchos años, que se merecen las mismas atenciones que nosotros, incluso cuando son cachorros es como si fueran bebes y dependiendo el cariño, los cuidados y las enseñanzas que les demos asi seran de mayores. No hay raza peligrosa, sino dueño mal educador. Y sobretodo, que siempre recibireis un amor incondicional por parte de el, asi que tratarle igual. Yo tengo claro que no cambio a Aron por nada, que es lo mejor que me ha pasado nunca. Estoy deseando llegar a casa para estar con él, que llegue el fin de semana para pasar todo el dia juntos, jugando, paseando, durmiendo, porque para mi es mi bebé y os aseguro que el amor que dan es mucho mayor del que podemos darle nosotros, tendriamos que aprender mucho de ellos.

Por: Natalia
Fuente: misanimales.com

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