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Historia de tu Nórdico: El funeral de Kim-Shoo

historiadetunordicoYa no es la primera vez que descubro en internet artículos dedicados al duelo por la muerte de nuestros animales. Uno los lee y piensa “cuando me toque probablemente ponga en práctica estos consejos, puede que sean de ayuda” , a la vez, uno mismo mentalmente intenta ponerse en un contexto ficticio sobre la situación para llegar a sentir algo de cómo pudiera ser ese momento, sin embargo enseguida deshecha esos pensamientos fatales debido a la gran angustia que hace aparición, y un día esa angustia se hace aplastante realidad.

Cuando el sombrío segador aparece con su brillante, certera y letal guadaña, les puedo asegurar que de nada sirven recomendaciones virtuales para superar tan amarga experiencia. En el momento en que el animal ofrece su último aliento, no hay manera humana ni celestial de mitigar semejante dolor de corazón, intuyendo que si me pinchara el pecho con un objeto punzante no lo suavizaría tampoco, por lo menos en lo que a mí respecta.Y lo destacado en esta cuestión y es a lo que viene este escrito es lo que hacemos las personas con los restos mortales de nuestros animales de compañía.

Cada vez está más extendida la costumbre de aplicar a las mascotas un enterramiento acorde con costumbres humanas, generalmente arraigadas en creencias religiosas. Sin ir más lejos, yo, que no creo en deidades, todavía me sorprendo de lo que hice cuando mi maravillosa Alaska malamute llamada Kim-shoo,  pasó al estado no vital, lo que no quiere decir que me arrepienta, pero el caso fue que incineramos a Kim debido a que nos daba horror que fuera manipulada de cualquier manera, echada a un basurero como si de un objeto inservible se tratara.Y entonces fue cuando la vimos por última vez antes de meterla al horno crematorio, estaba colocada encima de una mesa, estaba hermosa, deslumbrante…. arreglada para la ocasión… me acerqué y toqué por última vez su pelo, y también su áspera trufa intentando quedarme con esa percepción para el resto de mi vida, el último ratito con ella…y acto seguido vimos como la metían dentro del horno, ¡Adiós Kim, adiós, no te voy a volver a ver nunca más, no te voy a oler nunca más, nada nunca mas, ya nada! era lo único que podía pensar…… adios… adios…. ( no podía., era horroroso). Recogimos sus restos a las dos horas, y una cajita de madera sellada era en lo que Kim se había convertido, una cajita con una placa dorada que llevaba su nombre, una caja, una maldita caja….. y al día siguiente, el cielo nos regaló una alfombra blanca en forma de nieve, así que quise pensar que Kim se fundiría con la naturaleza, nos dirigimos a un pueblecito, subimos a lo alto de una pequeña montaña y allí se quedó, para siempre.. Kim, volvía a esa nieve de la que quizás nunca debió salir.

La bajada fue difícil, todos estábamos de zapatos, mi compañero de paseos perrunos y su novia, mi pareja y yo, con la nieve calándonos hasta los tuétanos, resbalando, y con la cajita ya vacía….. yo, vacía, esa era la sensación, al menos hicimos todos gala de buen humor, supongo que como reacción antagónica a la situación.

Kim-Shoo

Todavía me pregunto el día de hoy por qué hice aquello, y no es que me arrepienta, pero a ella seguro que una vez fallecida poco le iba a importar lo que hicieran con su cuerpo ¿Lo hice para calmar mi alma? Esto lo veo más razonable, pero todavía no tengo respuesta a lo que es el alma, y si no profeso ninguna religión, no tengo porque creer en el alma, así, que estoy como al principio.

Hace casi seis años de su muerte, no pasa un sólo día sin que me acuerde de ella, suelo pronunciar su nombre en alto frecuentemente sin darme cuenta, y los que me rodean en ese momento me dicen ¿Qué has dicho, es algo japonés? Si ellos supieran…. que ese “algo japonés” significa un montón de alegrías, penas, paseos, amor, cabreos, caricias, ternura, necedad, vivir…….. Todo eso y más significa ese nombre, claro que, para cada uno de ustedes ese nombre se transforma en Tobi, Rufo, Sua, Pongo, Byron, etc, etc…. cada uno el que le corresponda.

Sonia Rodrigo
Oviedo Pets – https://www.facebook.com/pages/OVIEDO-PETS/197435430312794

1 comentario

  1. Homito

    Ni siquiera el tiempo puede curar el amor incondicional.

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