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Por Nuestros Amigos: Reflexiones

pornuestrosamigosHoy, he despertado con inquietud, muchas ideas golpeaban mi mente, dando vueltas, y buscando respuestas.
Hoy he despertado con la sensación de tristeza, melancolía, dolor y rabia, por todo lo que mis ojos ven, mi corazón siente.

“Necesito ayuda!!”… Que vacía se ha vuelto esta palabra… me asusta solo el darme cuenta de que, ya nadie parece recordar el verdadero significado de esta palabra.
Aquellos años en los que los nuestros vecinos, parecían conocer el significado de esta palabra, han quedado en el olvido…

Hemos creado una sociedad la cual no cree, no siente, no ama, y sobre todo, NO respeta.

¿Cuando fue la última vez que soñaste lloraste de felicidad? Y de tristeza??
¿Cuando fue la última vez que te sentiste lleno/a por el mero hecho de ayudar?
¿Cuándo fue la última vez que dijiste de corazón: lo Siento? O Gracias???
¿Cuándo fue la última vez que viste un atardecer, un amanecer, sin pensar en nada más, solo disfrutando el momento??…
¿Cuándo fue la última vez que te sentiste vivo/a????
¿Cuándo fue la última vez que diste un poquito de amor de corazón, y recibiste a cambio el universo???

Estos y muchos más valores, parecen haberse perdido, olvidado… Nadie tiene tiempo, estamos demasiado ocupados con el trabajo, con nuestras “responsabilidades”, con nuestras obligaciones, incluso, con nuestras necesidades, para pararnos a pensar en esas cosas…
Y cuando uno menos se lo espera, se da cuenta de que está jubilado, y la vida ha pasado de largo, sin saber lo que es ser feliz…
Te das cuenta de que: has tenido, tuviste, y sobre todo, tienes, tienes y tienes… Tienes muchas cosas, la mayoría compradas, las cuales en realidad, no te aportan más que cargas, problemas y disgustos…
Es cuando te das cuenta de que no tienes lo más importante… amor, cariño.. FELICIDAD…

Vivimos en una sociedad en la cual, de nada sirve tener estudios, masters, idiomas, experiencia… Vivimos en una sociedad donde no hay respeto por compañeros, empleados, vecinos, amigos…
El único e imperante rey en esta sociedad actual, es el Dinero…
España ha crecido mucho, muchísimo en los últimos años en lo que respecta a tecnología y nivel de vida, pero lo estamos pagando a un precio altísimo… que cada vez se acentuará más y mas: estrés, enfermedades de nueva generación, niños con problemas y enfermedades de todo tipo, y la enfermedad más importante y extendida de todo el país: ansiedad, depresión y sobre todo Tristeza.

Estamos en una sociedad vacía, solo nos llegan a nuestros oídos desgracias, y las únicas personas que parecen ser felices, son aquellas que tienen dinero para comprar esa falsa felicidad… y son los que mueren más tristes, por no haber encontrado la felicidad, y por la envidia que el resto le ha mostrado.

Muchos somos conscientes de esta situación… nos paramos a pensar en medio de esta vida tan ajetreada que llevamos, y imaginamos que esto debería ser diferente, pero rápido nuestra rutina, nuestras obligaciones, cobran protagonismo y dejamos estas reflexiones y buenas intenciones para otro momento…

Yo he estado en esta situación: un gran currículum, grandes responsabilidades y expectativas e un gran futuro… Eso si.. laboral… llegué a un nivel de estrés, en el cual me resultaba difícil conducir. El sentarme al volante, lo relacionaba con tantas y tantas situaciones de tensión, estrés, discusiones, enfrentamientos y presión, que era sentarme al volante, y recibir una descarga de todas ellas juntas…
¿De que servían tantos estudios, tanta dedicación, si esa vida estaba acabando conmigo?

De hecho, había casi olvidado quien era, y me había vuelto una máquina más, un robot más que engrana el mecanismo de esta sociedad.
Gracias a la que hoy es mi mujer, las cosas cambiaron.. Me devolvió mi esencia, en un abrir y cerrar de ojos. Para ello utilizó dos técnicas infalibles:
– Mucho cariño y mucho amor
– Su arma secreta… un nórdico!!

Para aquel entonces, mi trato con los animales, se había vuelto muy superficial. Me había centrado en mis estudios, mi carrera, y en lo que creía más importante: un buen trabajo, que pudiera ofrecerme buenos ingresos.
Esa vida, que llevaba me estaba matando, mis alegrías, mis ilusiones morían de año en año, de mes es mes, de día en día… Hasta que llegó ella, y me mostró la Sonrisa de los Nórdicos.

Abrí la puesta a un mundo, una forma de ver la vida, la esencia de las cosas, que me cautivó.
Por mi profesión, y mi evolución profesional, había adquirimos conocimientos de crecimiento personal, inteligencia emocional, así como de psicología, y he de reconocer que el mundo que acaba de abrirse ante mi, era maravilloso.
La esencia, ganas de vivir, esa rebeldía hacia los estereotipos marcados… empecé a cuestionarme cosas que no me había planteado antes: que es un perro, que es un ser vivo, que es realmente vivir… y sobre todo, porque se han de hacer las cosas como nos dicen que las hagamos, ¿no hay otras formas?, ¿otros caminos?…

Aprendí, o mejor dicho, reaprendí el respeto por la vida, por nuestros congéneres. Los perros nórdicos se convirtieron para mi en maestros de vida.
Aprendí a conocer sus expresiones corporales, su mirada, sus gestos… ese carácter indomable, me mostraba que, la vida no es ser un robot y hacer las cosas que te dictan, sino que es ser libre…
Aprendí a ver su sonrisa, La Sonrisa Nórdica.

Aprender a conocer a un perro nórdico, es una experiencia inolvidable… en la cual, la paciencia, el respeto y la comprensión son esenciales. En este proceso, deberemos preguntarnos a nosotros mismo, en muchas ocasiones, que estamos haciendo mal.
El secreto para que un perro nórdico te haga caso es convencerle, y comunicarte de forma correcta con el… Si no nos hace caso, no atiende a nuestra petición, es que algo hacemos mal…
No valen utilizar técnicas extrañas (como el famoso collar eléctrico), creo que a ninguno de nosotros nos gustaría que nos pusieran un collar de eso, para “obligarnos” a aprender a leer por ejemplo. Sino que el secreto, sería que nos convencieran de que leer es apasionante, y te permite leer historias y aventuras que solo podemos imaginar en sueños.

Los perros nórdicos te brindan la oportunidad de salir al campo, hacer deportes anteriormente desconocidos, descubrir un nuevo mundo, vivir muchas aventuras… estar en contacto con la naturaleza… sentirte libre, sentirte vivo/a…

Un perro nórdico te aportará su bien más preciado.. Su Sonrisa…TU FELICIDAD

Quien ama a los animales, seguro que es de buen corazón.
Aquel que nunca ha amado a ningún animal, morirá sin saber que es realmente la vida.

Adopta un perro nórdico, su oportunidad, es TU oportunidad.

Marcos Javier Ibáñez
Vide-Presidente de La Asociación La Sonrisa Nórdica

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