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Historia de tu Nórdico: Crónicas de Drusa… (Y Roy): Mi primer mes en mi nuevo hogar

Enviado por jbuson

Drusa (D): -Hola a todos, soy Drusa de nuevo, esa “abuelita” que mi nuevo “amo” me suele llamar historiadetunordicocariñosamente de vez en cuando dispuesta a contar cómo ha sido mi primer mes fuera del “infierno”.

Roy (R): -Jope’s con la abuelita. Otra vez ya está empezando a dar la murga.

Drusa (D): -Calla peazo bruto, que si encima vas a reclamar porque quiero contar mi historia, vete a tu rincón y déjame en paz.

Roy (R): -Anda, anda. Sigue con el relato de tu história, que ya te iré corrigiendo si te equivocas…

(D): -Bueno, pues a ver si es verdad que me dejas contar “Mi historia”. Y ya verás en cómo no me equivoco. Ante todo respeta a los mayores…

(R): -Bahhhhh….

(D): -Como iba diciendo, en mi último relato me quedé en que me iban a quitar los dichosos puntos de mi tripita y en contar cómo ha sido la semanita. Al final, ya ha pasado ¡¡Un Mes!!

Me ha llevado a quitar los puntos y me he comportado muy bien. No quería defraudar a mi “nuevo Amo”. Incluso mi veterinario de siempre dijo a mi Amo que no me reconocía de lo bien que me comportaba. Era como “un milagro”. Normal, es que quiero dar lo mejor de mí a mi Amo y quiero que esté contento conmigo siempre…

(R): – Vaya pelota….

(D): – ¿Quieres dejarme en paz? Anda, coge la pelota y vete a jugar con ella un rato…

(R): -Bueno bueno, sigue contando… hala’s…

(D): -Volviendo al tema de mi antiguo veterinario, felicitó a mi amo por lo bien que me había comportado. Bueno, hay que decir que mientras el “de verde” me estaba quitando los puntos, mi Amo me estaba dando mimos y diciéndome cosas bonitas.

Estoy super-contenta de estar con mi nuevo “Amo”, a pesar que de vez en cuando no le entiendo muy bien, pero poco a poco le voy conociendo. Me ha preparado en un rincón del jardín un toldillo con una camita sólo para mí para poder resguardarme de la lluvia ya que el cabezón no me ha dejado utilizar la casita…

(R): -Esa es Mí Casa. ¡¡Y yo he llegado antes!! Que no me quejo cuando me estás gruñendo por tonterías…

(D): -¡¡Qué poco respeto tiene para con los mayores!!

(R): -Respeto No. Simplemente aquí hay prioridad “de llegada”.

(D): -Bueno, como iba diciendo, me ha preparado mi rinconcillo mientras me prepara una casita sólo para mí. Nos saca a pasear muy prontito por la mañana antes de irse a trabajar y luego, antes de irse, nos pone nuestro desayuno. Cuando llega (pocas veces tarde), a veces se hace de rogar en sacarnos a pasear, pero al final, cuando le vemos con “nuestra cazadora” y el cinturón, ahí hacemos la fiesta porque sabemos que vamos a dar un paseo más largo. ¡¡¡Y no veas lo que he tenido que aguantar!!!

(R): -Quejica…
(D): -¡¡¡Calla cabezón!!! Por la tarde-noche es cuando nos hace esos paseos bieeeeen largos, y por recorridos llenos de “olores”. Así puedo fortalecer mis piernas que últimamente no andan muy allá. Lo malo es cuando se me clava alguna que otra espiguilla en mis patitas y voy cojeando. Y no sabía que me tenía que parar para que el amo nos la quitara…

(R): -Pues claro que no sabías. Tienes que tener en cuenta que Nuestro Amo nos cuida mucho. Y no te perdono que me hayas quitado la preferencia…

(D): -¿¿Que te haya quitado la preferencia?? ¡¡Pero so jodio!!… Si tu eres el segundo de a bordo… ¿Quién entra en casa así como así? Que yo me quedo en la puerta, pero tu, hala’s… hasta la cocina…

(R): -Hasta la cocina no, que ahí no nos deja entrar.

(D): -Bueno, pero no puedes decir eso de que te haya quitado la preferencia. Que tu a veces recibes más mimos que yo…

(R): -No es verdad. Nos lo dá a los dos al mismo tiempo… pero antes Yo tenía esas dos manos acariciándome y rascándome… ¡¡¡y ahora sólo tengo una!!!

(D): -Anda, no te quejes que no sabes lo que es pasar mal.

(R): -Anda pesada. Sigue con la historia…

(D): -Pues como iba diciendo, nos quita las espigas con mucho tacto. También voy conociendo nuevos compañeros de paseo, pero mi amo no le gusta que les gruña. Es que no quiero que les den mimos. Sólo a mí…

(R): -Abuelilla,… Que ya te has delatado, ¡¡¡acaparadora!!!

(D): -Bueno, es verdad. Que lo pasé tan mal últimamente cuando estaba encerrada en esa jaula…

(R): -Mira abuelilla, que yo también estuve encerrado en esas mismas jaulas que comentas…

(D): -Si. Tienes razón. Uno lo pasa muy mal ahí dentro, sin poder salir a pasear, conviviendo muchas veces con nuestras “porquerías” porque no nos pudimos aguantar. Es muy triste…

(R): -Sé que es muy triste. Pero tuvimos la gran suerte de haber conocido a nuestro nuevo Amo. Simplemente hay que conocerle un poquitin.

(D): -Lo sé, pero a veces te tengo que mirar para ver cómo me tengo que comportar, como es el caso de las jodidas espiguillas…

(R): -Pues observa y aprende…

(D): -En eso estoy cabezón, en eso estoy. Siguiendo con el relato, después del paseo nos pone la cena mezclada con una cosa blanquecina…

(R): -Es yogur…

(D): -Bueno, pues yogur. ¿A que está muy rico cabezón?

(R): -¡¡De vicio!! Pero antes tenía el vaso para lamerlo, y ahora contigo no lo tengo.

(D): -Jejeje…Bueno, pero por lo menos te comes más porque antes sólo tenías “restillos”…

(R): -Si, en eso te tengo que dar la razón abuelilla.

(D): -Bueno, ahora calla de una maldita vez y dejame seguir sin interrupciones ¡¿Vale?!

(R): -Bahhhh… me voy a echarme a la puerta a dormir un rato.

(D): -Puffff.. qué pesao…

(R): -Pesada tú abuelilla…

(D): -Mejor hacer “oidos sordos”. Pues no veas lo rico que sabe la comida con Yogur. Tanto que si al principio me lo “devoraba” sin saborearlo, ahora ya me he calmado y ya me lo como con más calma porque sé que es mio. Luego, por las noches, el está con nosotros un buen rato dándonos mimos y jugando. No veas cómo me ha rejuvenecido. Incluso teniéndolo que compartir con el cabezón ese, nuestro amo las hace y las desea para tenerlos contentos. Creo que tengo que agradecerle muchas cosas porque me está haciendo ver no soy una “simple perra vieja”, achacosa, destinada a morir sola encerrada bajo unos barrotes. Pensaba que ya no podía confiar en los humanos, pero este humano me ha hecho recapacitar sobre el asunto. Vale que no siempre hacemos cosas que le gusta, pero nos lo perdona, bueno a veces, si ponemos nuestra “carilla de pena”, que se nos dá muy bien ¿A que sí cabezón?

(R): -Zzzzzzzzz

(D): -Vaya cabezada que se está echando el jodio. Normal, con la tripa llena, incluso a mí se me están encerrando los párpados. Bueno, sigo que sino voy camino de echarme yo también una cabezadita.

Cuando sí tengo a Mi Amo en mi poder jejejeje, es cuando me está cepillando. ¡¡Qué gustazo!! Cuando vemos que el Amo saca un taburete alto, sabemos que nos toca sesión de “peluquería” y hacemos la fiesta. Roy y yo nos peleamos para ser el primero en subirse a la mesa, pero el jodio de Roy como tiene la preferencia, al final tengo que ser la segunda. Pero no me puedo quejar. ¡¡¡Me está dejando de lo más guapa…!! Me encanta que me cepille y me quite los pelillos sueltos, sentir esas púas en mi cuerpo, haciendome cosquillitas y todo. Es todo un gustazo. Y tener esas dos manos sólo para mí…. ¡¡Más!!

Ahhhh, os tengo que contar que a mí me suelta de la correa de vez en cuando. Y como obedezco y voy a su lado, no como el jodio de Roy, puedo ir suelta a mi aire, pero sin perder de vista a mi amo, pues como que no quiero perderle de vista. ¡¡Es un chollo!! Encima, cuando estoy suelta y me llama, a veces tengo alguna que otra de esas chuches que tanto me gustan. Y siempre recibo una caricia. Y no veas que cómo me gustan las caricias y los mimos, incluso a veces más que las chuches.
Bueno, que mis párpados se me están cerrando y voy a acompañar al jodio de Roy en lo de la cabezadita.

Es que encima no os he contado la última. Este fin de semana pasado me tuvieron que operar y no veas lo pachucha que estoy. Tengo toda la tripita con puntos y no veas cómo duele. Lo bueno de la operación es que este fin de semana hemos podido dormir los dos dentro de casa. Yo en una camita más blandita, Roy en un principio se intentó subirse al sofá, pero el Amo le quitó rápidamente. Es que el jodio pensaba que porque es el segundo en la escala, podía dormirse con el Amo. Al final se tuvo que contentar con echarse al lado del sofá porque nuestro Amo pasó la noche con nosotros tumbado en el sofá. Lo malo es que el jodio de Roy no me dejaba acercarme a mi Amo. Se tumbó lo cuan largo que es el jodio y no me dejaba pasar. Bueno, por lo menos pude dormir mullidita y calentita, acompañado por el ronquido de mi Amo, ¡¡que no veas como ronca!! Aún bien que estoy acostumbrada porque sino…

Aiiii, qué sueño me está entrando.

Bueno gente, no os aburro más con mis histórias. Me voy a dormir que a ver si me recupero pronto y me quitan estos puntos [b](no veas cómo duelen de vez en cuando) para que así Mi Amo nos lleve de nuevo a dar esos paseos que tanto nos gusta. Encima, últimamente puedo oler la nieve. A ver si nos lleva a la montaña este próximo fin de semana. ¡¡Qué ganas tengo de sentirla bajo mis patitas!!

Uaaaaaaaaa…. bueno, me voy a acostar un ratillo.

Muchos lametones a todos.

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