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Historia de tu Nórdico: KARNAK, 3. EL MIL-LECHES SE VA PERO VUELVE.

Enviado por esther

Hola, holitaaaaas…De entrada felicitarte, Silvia, guapísima, por lo de mis compis. Me alegro un historiadetunordicomontonazo largo-largooooo…!!! Ya nos irás explicando detallitos, okines??? Mientras, os sigo explicando mi vida en fascículos, como los del barco aquel del “Elkano”, pero sin tener que enganchar trocitos de maquetas (mucho más fácil y barato, ande va usté a parar??? Que luego se deja una pieza y el barco, en vez de navegar, vuela…)

Bueno, va, que me lio: total que me quedé en que había llegado Oddie, el único cachorro que he visto que conseguía doblar la lengua (no enrollarla, ojo!!!, doblarla, como un sobre…) y de adulto lo sigue haciendo. Mi dueña estaba encoñada en sacarlo adelante y, tampoco muy difícil no se lo puso, porque el cachorrito en cuestión, comía que se las pelaba y se tragaba la medicación sin dar mucha guerra. Así que recuperarlo, jope, tampoco no le costó tanto. Secuelas le quedaron, porque Oddie, es raro-raro-raroooooo…pero vamos, como lo conocemos, se las aguantamos. Si la cotorra que tiene el vecino de abajo cotorrea, Oddie intenta arrancar la vorada de las racholas. Si oye un petardo, esconde la cabeza como los avestruces. …Bueno, que, vamos, lo tienes que conocer para entenderlo, porque sino, ves de todo menos a un perro. Total que Oddie, tal y como se recuperó, salió de casa para ir a la de un compañero de trabajo de mi dueña, el cuál recientemente había tenido que sacrificar al suyo. Estuvo en su casa los cinco meses que tardó en crecer y al sexto apareció a la una de la mañana en nuestra puerta de vuelta. Se me había olvidado explicar que el compañero en cuestión tenía un hijo y era separado. Duró el perro también lo que le duró una parte de la custodia. Ya os lo imagináis el cuento con el que volvió, no??? Vamos, Oddie, que entonces había dejado de ser Oddie, volvió a ser Oddie y ya se quedó. Un par de meses después, yo volvía a flaquear. Me estaba adelgazando cosa bestia, no tenía hambre y comencé a orinar y a defecar con sangre. Mi dueña se acojonó: fuimos al veterinario que aconsejaba el mío en su contestador de urgencias y volví a casa con sueros y sin saber qué tenía pese a haberme hecho una analítica. Iba cada vez peor y no tenía fuerzas ni para arrancarme las vías de las patas. Sólo quería dormir y que me dejasen en paz. Pasó el fin de semana y el lunes se presentó en casa mi veterinario de cabecera. Me pareció extrañísimo: yo sólo pensaba que lo del servicio a domicilio se hacía con las personas y, allí lo tenía, mirándome las patas para ver como las tenía después de lo del suero, y extrayéndome sangre para hacerme otra analítica. Por la tarde, llamó a casa para comunicar los resultados: estaba a mínimo de defensas, se extrañaba de que aún estuviera como estaba, y comentó algo de una enfermedad de las garrapatas o Ricketsia. Volvió más tarde a venir a casa, me puso otro suero, y me recetó cortisona y “Retens” a punta pala, durante 24-36 horas. Un día y medio después, y unos cuantos cambios de suero después, volvió a hacerme otra analítica: me había estancado. Parecía que la cosa iba bien así que iba a seguir con la medicación 24 horas más. Pero…un día después estaba volviendo a bajar de defensas. Mi veterinario sentenció: la única solución era probar con un par de transfusiones y sólo había una clínica en toda Barcelona en dónde se hacían. …mmmmmmm…os lo seguiré explicando porque ya os he cargado mucho por hoy. Buenas noches, guapísim@s y felices sueños!!!!

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