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Historias y Opiniones: Circunstancias

Enviado por Isabel

Hasta hoy no había tenido tiempo de leer los artículos e historias que contais. Hoy he vuelto a llorar y historiasyopinionesme ha recordado a cuando, hace ya un mes, estuvimos mirando mi novio y yo anuncios en webs para adoptar un nórdico (nos hace ilusión por compartir nuestra afición al deporte con él). Estuve llorando mientras nos durá la búsqueda, y lo pasé francamente mal. ¡Qué historias tan tristes y qué impotencia tan grande ante tanto abandono y maltrato de animales!! Es realmente vergonzoso pertenecer a la miserable raza humana. Yo, que no puedo ni matar una mosca, no puedo entender cómo se pueden tener tan pocos escrúpulos y tan pocos nobles sentimientos para apalear o abandonar a un animal que te está siendo fiel o que ni siquiera conoces, tan solo porque pasa a tu lado. La frialdad del ser humano y su crueldad y maldad superan cualquier espectativa. Luego estamos los menos que sentimos ese dolor agudo e insoportable ante situaciones como esas y nos toca vivir con ese sufrimiento dentro de nosotros. Y entonces dices que no te conformas, que has de luchar contra eso, pero te vas dando golpes contra un muro infranqueable porque eres “la rara ecologista” del grupo, o del trabajo y te acabas viniendo abajo porque nadie atiende a razones y no entienden nada. Te guardas tu dolor, intentas vivir con ello y haces lo que puedes por ayudar a tu alrededor.

Finalmente después de mirar diez mil anuncios de perritos que te parten el alma, cada uno con su historia, escoges uno teniendo la terrible sensación de dejar abandonados a su suerte a los 9999 restantes. Pero cual es tu sorpresa que llamas a la perrera para preguntar por la perrita que has elegido y ese mismo día la han dado en adopción, igual no somos tan pocos como parece! ¡igual hay gente a la que aún le queda un trozo de corazón!
Después de leer la historia de Lobito entre lágrimas, me doy cuenta de que hay cosas inevitables, yo vivo a 1 hora de Socuellamos y finalmente adoptamos a una husky de Barcelona que me enviaron con MRW y que regalaban por no poder atender. Podríamos haber adoptado a Lobito porque mi perra creo que ha tenido una vida más feliz y me consta que sus antiguos dueños la querían bastante y aún me preguntan por ella. De cualquier modo es desvestir a un santo para vestir a otro porque ella también necesitaba salir de aquel piso que la estaba consumiendo. Lo siento mucho Lobito, siento haber llegado tarde, espero que alguien lo haga a tiempo. Quiero muchísimo a mi perra y no la cambiaría por nada, aunque a veces sea traviesa, pero lo que me duele en el alma es no poder llevar este amor a tantos animales necesitados de cariño.

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